La presente obra trata de explicar la cosmovisión del pueblo kichwa amazónico sobre las fuerzas de la naturaleza y la vida en los distintos espacios y tiempos que confluyen entre si y se relacionan a través de una fuerza vital llamada Samay .Existiendo tres mundos principales el Awa Pacha, el Kay Pacha y el Puyu Pacha, además hay dos submundos el Uku Pacha es el espacio-tiempo aquí habitan los hombres espíritus llamados supay o ungui y el Nina Pacha es la morada del fuego, donde casi nadie tiene acceso, quizá sólo después de la muerte.
Al mismo tiempo que este montaje escénico contextualiza ese grito ese llamado, ese mensaje que es preciso decirlo, evidenciarlo y no ocultarlo, con el movimiento hablamos y con rebeldía mostramos lo incomodo que es callado y ocultado por las diversas instancias de la comunicación, A LA SELVA SE LA DEFIENDE, a nuestro hogar pertenecemos y queremos que así siga siendo. La danza que más allá de ser una puesta en escena simbólica, es parte de una clara lucha por defender nuestras culturas, sus prácticas milenarias, su visión ancestral para promover la ARMONIA DE VIVIR en comunidad y con la PACHA MAMA. A ELLA NOS DEBEMOS Y LA DEFENDEMOS.

